¿Qué es la equidad de género?

Parte 1

El género es una construcción social y cultural que define los roles, comportamientos y características que se consideran apropiados para mujeres y hombres en una determinada sociedad. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la equidad de género consiste en garantizar un trato justo para hombres y mujeres en el ámbito laboral, considerando sus respectivas necesidades. Esto implica asegurar igualdad de derechos, beneficios, deberes y oportunidades para todas las personas, sin importar su género.

Violencia de género

La violencia de género abarca cualquier forma de agresión que tenga su origen en la desigualdad estructural entre hombres y mujeres dentro de un sistema que históricamente ha privilegiado a los varones. Este tipo de violencia puede manifestarse a través de daños físicos, sexuales o psicológicos, así como también mediante amenazas, coerción o restricciones arbitrarias de la libertad. Puede darse tanto en espacios públicos como en contextos privados, incluyendo el ámbito familiar. En esencia, la violencia de género es una expresión de dominación que afecta a las mujeres por el simple hecho de serlo, y constituye una grave violación a sus derechos, afectando su integridad, dignidad y libertad.

Tipos de violencia de género

Violencia psicológica

Consiste en cualquier conducta, ya sea por acción u omisión, que busque controlar, degradar o interferir en las decisiones, comportamientos, creencias o emociones de otra persona. Incluye actos como la intimidación, manipulación, humillación, aislamiento y amenazas (tanto directas como indirectas), afectando seriamente la salud mental, el desarrollo personal y la autonomía de quien la sufre.

Violencia física

Es toda agresión o uso intencional de la fuerza contra el cuerpo de una mujer, niña o adolescente que cause o pueda causar daño físico. Este tipo de violencia atenta directamente contra su integridad física y bienestar.

Violencia sexual

Comprende cualquier acto de contenido sexual ejercido sin consentimiento, mediante el uso de la fuerza, la coacción, amenazas, chantaje, manipulación o cualquier otro mecanismo que limite o anule la voluntad de la víctima. También incluye la explotación sexual, la prostitución forzada, la trata de personas, la esclavitud y cualquier forma de abuso sexual, tanto físico como verbal.

Violencia económica o patrimonial

Se manifiesta a través del control o limitación de los recursos económicos de la mujer. Esto incluye la pérdida, sustracción o destrucción de bienes, documentos personales, instrumentos de trabajo, ingresos, o cualquier otro recurso que le permita desarrollar su vida con autonomía. Este tipo de violencia impide cubrir sus necesidades básicas y restringe su independencia económica.

Violencia simbólica

Es aquella que se reproduce a través de mensajes, imágenes, estereotipos, normas o valores que perpetúan la desigualdad entre géneros. Naturaliza la subordinación y discriminación hacia las mujeres mediante discursos culturales, medios de comunicación y prácticas sociales que refuerzan roles de género rígidos y jerárquicos.

Violencia institucional

Se refiere a los actos u omisiones por parte de agentes del Estado o instituciones públicas que impiden, dificultan o retardan el acceso de las mujeres a derechos y servicios, como la justicia, la salud o políticas públicas. También incluye las prácticas discriminatorias en partidos políticos, instituciones privadas, sindicatos, organizaciones civiles y otros espacios de poder.

Violencia laboral

Ocurre en los ámbitos de trabajo, tanto públicos como privados, cuando se discrimina a una mujer por razones de género. Esto puede incluir obstáculos para acceder a un empleo, ser contratada, ascender o mantener la estabilidad laboral. También se consideran formas de violencia laboral las exigencias sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o pruebas de embarazo. Además, abarca el acoso sistemático o psicológico con el objetivo de excluir a una trabajadora del entorno laboral, así como la desigualdad salarial ante iguales tareas o responsabilidades.

Acoso laboral

La violencia laboral se refiere a cualquier acción, omisión o conducta que tenga como objetivo causar, directa o indirectamente, daño físico, psicológico o moral a una persona en su ámbito de trabajo. Estas situaciones, que pueden expresarse como amenazas o agresiones concretas, suelen repetirse en el tiempo y generar un ambiente de malestar constante para quien las padece.

Ejemplos de algunas situaciones que constituyen acoso laboral

Las siguientes prácticas atentan contra la dignidad y el bienestar de trabajadoras y trabajadores, y no deben ser toleradas en ningún entorno laboral:

  • No asignar tareas sin justificación, excluyendo intencionalmente a una persona del trabajo.
  • Cambiar las funciones laborales sin motivo válido ni explicación clara.
  • Sobrecargar a una persona con tareas excesivas o imposibles de cumplir en los plazos establecidos.
  • Asignar tareas degradantes o carentes de sentido.
  • Interrumpir de manera constante cuando una persona intenta expresarse.
  • Impedir la participación o expresión de ideas en reuniones o espacios de trabajo.
  • Gritar, insultar o descalificar el trabajo o la personalidad de alguien.
  • Realizar ataques verbales con intención de intimidar o menospreciar.
  • Mostrar rechazo o desprecio mediante gestos, como evitar el contacto visual deliberadamente.
  • Ignorar a una persona, dirigiéndose únicamente a terceros, como si no estuviera presente.
  • Criticar públicamente, con intención de avergonzar o ridiculizar.
  • Minimizar o desestimar iniciativas, propuestas o logros.
  • Ridiculizar o explicar lo que una persona acaba de decir, restándole valor a su palabra.

Tipos de acoso laboral según la dirección en la que se ejerce

  • Violencia vertical descendente: cuando proviene de una figura de autoridad hacia subordinados o subordinadas.
  • Violencia vertical ascendente: cuando son los empleados quienes ejercen violencia hacia una figura superior.
  • Violencia horizontal: se da entre personas del mismo nivel jerárquico dentro de la organización
Acoso sexual

Se entiende por acoso sexual todo comportamiento de naturaleza sexual, realizado por persona de igual o distinto sexo, no deseado por la persona a la que va dirigido y cuyo rechazo le produzca o amenace con producirle un perjuicio en su situación laboral o en su relación docente, o que cree un ambiente de trabajo intimidatorio, hostil o humillante para quien lo recibe.

Ejemplos de algunas situaciones que constituyen acoso sexual

  • Comentarios obscenos o inapropiados.
  • Bromas de contenido sexual.
  • Observaciones groseras sobre el cuerpo de alguien.
  • Presión para concretar citas o encuentros personales.
  • Solicitar favores sexuales de manera explícita o implícita.
  • Miradas de carácter sexual hacia el cuerpo de la persona.
  • Gestos o tocamientos obscenos.
  • Mostrar imágenes o dibujos sexuales.
  • Enviar mensajes, cartas o notas con contenido sexual.
  • Acercamientos o proximidad excesiva que invaden la intimidad personal.
  • Insistir en acompañar a la persona al salir del trabajo, de forma no deseada.
  • Llamadas fuera del horario laboral sin justificación.
  • Controlar o monitorear las acciones de la persona.
  • Insistir de manera constante o excesiva.
  • Contacto físico no deseado, como rozamientos, caricias o masajes.
  • Crear situaciones para quedar a solas con la persona.
  • Aislar a la víctima de sus compañeros o compañeras de trabajo.
Violencia en redes sociales

Con el aumento de las redes sociales, también ha crecido la violencia en línea. Este tipo de agresión puede manifestarse de diversas formas relacionadas con el uso de la tecnología:

  • Acceso no autorizado: Entrada a cuentas o dispositivos sin permiso. Es importante utilizar contraseñas complejas y evitar datos fácilmente identificables, como nombres o fechas de nacimiento.
  • Monitoreo y acecho: Vigilancia constante sobre la actividad en línea de una persona.
  • Amenazas: Envío de contenido violento o agresivo que expresa una intención de causar daño a la persona o a sus seres queridos.
  • Desprestigio: Difundir información falsa o manipulada para dañar la reputación de alguien.
  • Omisión de actores con poder regulatorio: Falta de respuesta de autoridades o plataformas que deberían regular, sancionar o solucionar la violencia en línea.
  • Manipulación de la información: Robo o alteración de datos personales sin el consentimiento de la persona.
  • Discriminación: Expresiones que refuerzan estereotipos machistas y roles tradicionales de género.
  • Difusión de información personal o íntima: Compartir o publicar detalles privados sin autorización.
  • Abuso sexual digital: Explotación sexual de imágenes o cuerpos de personas sin su consentimiento, con fines lucrativos u otros beneficios.
  • Suplantación de identidad: Uso o falsificación de la identidad de una persona en línea sin su consentimiento.
  • Acoso (stalking): Conductas repetidas e indeseadas que resultan molestas, perturbadoras o intimidantes.
  • Extorsión: Obligar a una persona a cumplir con las demandas de un tercero bajo amenaza de divulgar información privada.
  • Afectación de canales de expresión: Acciones deliberadas para bloquear o interrumpir las vías de comunicación de una persona.

¿Cómo evitarlo?

  • No permitas que te presionen para enviar fotos personales, información sobre tu ubicación o detalles de tu vida privada.
  • Evita aceptar solicitudes de desconocidos en redes sociales, ya que podrían estar creando perfiles falsos para rastrearte.
  • Si eres víctima de acoso o extorsión, denuncia inmediatamente. No dejes que te amenacen con divulgar fotos íntimas.
  • Si no quieres que otros sepan tu ubicación, desactiva la geolocalización en tus dispositivos y evita compartir fotos con información sobre tu ubicación.

Las adolescentes son más vulnerables al acoso en línea. Si notas que alguien está siendo acosado, no dudes en ofrecer ayuda o buscar asistencia.

Noviazgos libres de violencia

Es fundamental trabajar en la prevención y concientización sobre la violencia en las relaciones de pareja.

El noviazgo es una etapa significativa en la vida de las personas, donde las relaciones se experimentan de diferentes maneras. Durante esta fase, se reproducen, en mayor o menor medida, las normas y prácticas de género, así como las formas de relacionarse y de aprender a vincularse con el otro. Es en este contexto donde pueden surgir situaciones de violencia. Esta violencia se define como cualquier acción u omisión que cause daño físico, emocional, patrimonial, sexual o ambiental, con el propósito de dominar y mantener el control sobre la otra persona.

La violencia en las relaciones de pareja entre jóvenes y adolescentes vulnera el ejercicio de sus derechos fundamentales. La familia, el sistema educativo, los grupos de pares y otros espacios públicos, como centros recreativos, deportivos y comunitarios, juegan un papel clave en la prevención de estas situaciones. Cuanto más temprano se creen espacios para discutir estereotipos y desigualdades de género, menores serán los daños, y se logrará acercarse a una vida libre de violencia.

Violencia doméstica

Es una expresión de la violencia basada en género. Son conductas que limitan a una persona para ejercer o gozar libremente de sus derechos humanos, causada por otra persona con quien tenga o haya tenido un noviazgo o una relación afectiva de cohabitación cuyo origen sea el matrimonio, el concubinato o la convivencia por parentesco.

Recomendaciones para intervenir

En situaciones de violencia, no siempre se sabe cómo actuar. Esto puede generar impotencia o miedo, lo que paraliza. A menudo, se tiende a minimizar la situación, ignorarla o incluso adoptar actitudes de sobreprotección, tomando decisiones por la persona afectada. Sin embargo, esto puede tener consecuencias perjudiciales, ya que quienes están involucrados tal vez no podrán sostener ni asumir esas decisiones.

Si te encuentras en una situación donde necesitas intervenir, es importante hacerlo de manera respetuosa y cuidadosa. A continuación, algunas sugerencias para intervenir adecuadamente:

  • Escuchar con respeto y sin prejuicios.
  • Respetar el tiempo y la carga emocional de quien relata su experiencia.
  • Ofrecer un espacio privado y confidencial para hablar.
  • Construir confianza manteniendo el contacto personal y directo.
  • Brindar contención emocional y apoyo.
  • Colaborar con la persona afectada para definir los pasos a seguir.
  • Informar sobre las opciones y recursos disponibles para obtener ayuda.
  • Coordinar con programas de asistencia y asesoramiento según la situación.
  • Evaluar la situación considerando los indicadores de riesgo.
  • Diferenciar entre situaciones graves y urgentes.
  • Ayudar a la persona a construir una red de apoyo, identificando adultos protectores en su entorno.
  • Prevenir posibles situaciones de riesgo futuras.

Es importante:

  • Registra el momento, lugar y detalles del suceso, incluyendo lo que se dijo o hizo, e intenta citar a posibles testigos.
  • Solicita ayuda a delegadas o delegados sindicales, miembros de tu familia, amigas, amigos, compañeras o compañeros de trabajo.
  • Habla con otras personas para saber si han vivido situaciones similares con la misma persona.
  • Si lo consideras necesario, habla directamente con el acosador en presencia de alguien de confianza.

Naturalicemos el «No»-Si eres víctima de violencia

  • No te quedes en silencio, no lo ocultes.
  • Busca apoyo en personas de confianza.
  • Ponte en contacto con tu representante gremial para recibir asesoramiento.
  • Recuerda: No es tu culpa ni “te lo buscaste”.

Si eres testigo, no seas cómplice.

¿Dónde denunciar las situaciones de violencia?

  • Teléfono: 911 / 0800 4141
  • Celular: *4141
  • En línea: minterior.gub.uy
  • Denuncias anónimas: 0800 5000
  • Atención psicosocial y legal: 2400 0302, int. 5505 (MIDES)

Unidades Especializadas en Violencia Doméstica y de Género (UEVDGs)

Las UEVDGs son unidades operativas dentro de la Jefatura de Policía encargadas de recibir y tramitar denuncias relacionadas con violencia de género y abuso sexual hacia niños, niñas y adolescentes.

En las Unidades Especializadas recibirás:

  • Una escucha atenta y un trato respetuoso.
  • La certeza de que creerán en tu palabra.
  • Garantía de privacidad.
  • Apoyo para pensar juntos los próximos pasos a seguir.
  • No te obligarán a presentar una denuncia para recibir atención.

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